Estas son
verdaderas laminas de porcelana que tienen un grosor promedio de 0.8 –
1.0mm.
Están
indicadas para dientes pigmentados, dientes desgastados, dientes en ligera
mala posición, dientes con formas atípicas (cónicos) y dientes fracturados.
Son una
restauración de alta estética, y cuando son bien realizadas, logran
resultados muy naturales y predecibles.
En muchos
casos pueden ser combinadas con blanqueamientos dentales, lo que permite
darle más luz y vida y una sonrisa.
Pero, como
en toda restauración, el paciente debe estar atento a ciertos problemas
inherentes a una mala técnica en su diseño como son: inflamación de las
encías debido generalmente a restauraciones muy grandes (sobre
contorneadas), hipersensibilidad debido a una técnica inadecuada de
cementación e hipermobilidad debido a una longitud exagerada de las
carillas.