Son
biometriales que combinan lo mejor de las resinas (su resilencia) con lo
mejor de la porcelana (su durabilidad).
Los
cerómeros son utilizados para confeccionar restauraciones indirectas
(requieren de una cita de preparación dentaria y otra de cementación de la
restauración) en cualquier zona de la boca, aunque son más utilizados en el
sector posterior debido a que las porcelanas, al ser un vidrio, dan mejor
estética en el sector anterior.
Estos
pueden ser utilizados para incrustaciones, coronas y puentes libres de metal
hasta de 3 piezas y son una excelente alternitava debido a su gran capacidad
de absorber las cargas, lo que lo hace casi irrompible, y su desgaste muy
parecido al de la dentición natural.